Entradas

Mostrando las entradas de abril, 2013

Pluvia.

"Está lloviendo otra vez", me dijo. Ya había transcurrido un año desde que nos volvimos a encontrar.  Me tomó la mano. Volteamos la cabeza para encontrarnos en miradas. Nos sonreímos dulcemente.  A veces no era necesario decir más que eso. "Está lloviendo otra vez". Y llovía afuera, y llovía adentro, y llovía en nuestro recuerdo, y llovía en nuestros ojos.  Bastaba con esa frase para repasar en nuestras mentes cada uno de esos momentos que nos fueron marcando, que nos acercaban tímidamente, que me invitaban a sentir tu tibieza, a acariciar lentamente con mi mirada cada sonrisa que dabas, erizados mis poros misteriosamente cada que llegabas a nuestros encuentros nada casuales en los que, sin querer, sin planeación y curiosamente, llovía. Entonces, tú sonreías tiernamente al verme hacer malabares y piruetas con el paraguas (porque soy torpe en muchas de esas tareas de la vida cotidiana, tales como enarbolar correctamente una sombrilla aunque sea de esas cosas ...