Así es esto de ser lesbiana.
M amá sacó la vajilla de porcelana. Limpio la casa, puso la mesa. Los vasos de vidrio floreados que sólo saca cuando vienen las visitas. Pensaba que poco le faltaba para sacar las servilletas de tela, pero no lo hizo; sólo acomodó en cada lugar las servilletas de papel. Jess- Qué comeremos? Mamá- Pasta y pechuga empanizada rellena de verduras. Jess- Wow! Qué rico! Y quién viene a comer? Mamá- Ah, viene Jose Luis. Jess- Ah… Llego Él. Mamá- Quieres hielo?… Te sirvo agua?… Tienes servilleta limpia?… Quieres más, Jose Luis? Puedes servirte lo que quieras eh… [Risas]… Yo me limitaba a comer; comer lo más rápido que podía hacerlo sin atragantarme, ya que mi garganta si por sí sola es pequeña, con la opresión que se hacía en mi pecho al retener las emociones se reducía más. Parecía en realidad que no quería que la comida pasase a mi organismo. Siguieron los elogios… Ese ambiente lindo cuando alguien come, esa atmósfera de tranquilidad y alegría. Simplemente no podía con ello. No siquiera...