Llegando a la cima de la montaña.


La vida aún no me da suficiente madrazos amorosos como para entender que no debo dejarme caer… Por una parte me entusiasma lo que mi piel recorre cuando te siento cerca; por otra, temo ser la única con este sentir.
Temo que sólo sea un juego.
Temo que lo que digas no sea sincero.
Temo a la desilusión…
Y a pesar de ello… Me estoy cayendo…
Sólo espero que estés detrás de mí para atraparme.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Círculo cuadrado.

Preámbulo del capítulo 26