Día uno.
Fue al caer la tarde… Entre las nubes te vi…
Ese día le di los buenos días en persona por primera vez. Mi corazón golpeaba mi pecho; quería salir a saludarla. En mi vida no había visto algo tan bello. Verla dormir… Sonreír.
Sentía emoción al imaginar su nombre escribiéndose en mi mente por las mañanas… Recorría mi cuerpo un escalofrío al imaginar sus labios sobre mi piel. Despertaba amándola. Dormía amándola. Me pasaba la tarde cantando para ella. La vida me la devolvió y yo la abracé fuerte.
Sabía que sería así. Sabía que bailaríamos; sabía que nos miraríamos; sabía que lloraría. Sabía que sería indescriptible esa emoción en mi pecho al escucharla decir "sí". Nunca había ansiado tanto escuchar eso.
Sí. Sí. Sí. Sí, siempre.
Quién eres tú? Dímelo! Dímelo solo a mí...
Me dijeron que no es que volviera a enamorarme de ella… Es que yo NO dejé de estar enamorada de ella.
El día uno. Cuánto soñé con el día uno…
Alguna vez dije que serías mi novia. Y henos aquí.
8.
Destino.
Nos encontramos. Nos reencontramos.
Para Paola
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