No me corté la mano.
Cada día florecían más colorines. Las jacarandas también comenzaban a pintar de violeta las calles y el cielo. El sol radiante por las mañanas y la lluvia por las tardes era el clima que más me gustaba y fue hasta ahora que lo descubrí.
Con el deshielo del invierno viniste a escandalizar a mi corazón, y la primavera, el verano y mi otoño te esperan. Para Paola
Algunas cosas habían cambiado. Ella: su olor, su mente, sus sueños, su rumbo. Su corazón y su esencia eran los mismos. También yo cambié… Cambiamos de pieles. Estábamos destinadas a siempre ir al mismo paso, a veces me decía.
Su espalda medía 28 besos de su nuca a su espalda baja; de su boca a sus labios medía 35 besos. 40 besos. (C/S)incuenta besos.
En sus pequeñas manos cabía mi rostro, mi cabello, mis senos, mis piernas, mis dedos, mi sonrisa, mi amor. En mi muñeca izquierda cabía nuestra historia (espero que recuerde que alguna vez le dije que esta pulsera nunca dejaría mi cuerpo a menos que me cortara la mano). En nuestros silencios cabían infinidad de suspiros, de miradas sonrientes y caricias melosas. En nuestra burbuja no cabía el tiempo.
Faltaban 4 días para la primavera. En Japón brotarían las primeras flores de los cerezos. En el ártico se vislumbrarían majestuosas auroras boreales. En algún lugar del mundo alguien estaría besando a alguien; alguien estaría pintando para alguien; alguien estaría haciendo el amor con alguien; alguien más estaría cantando para alguien, y yo… Estaría añadiendo más historia a la pulsera. Yo estaría admirando tus bellos ojos mientras de mis labios sale con voz tierna y queda un "te amo". Moriría y renacería de ti misma para volver a morir… Porque volviste. Porque regresaste por mí… Y es lo mejor que me pudo haber pasado.
Con el deshielo del invierno viniste a escandalizar a mi corazón, y la primavera, el verano y mi otoño te esperan. Para Paola
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